Hijos de María Evangelizadora (HME) somos una familia abierta, acogedora y diversa unida por la fe en Cristo y el amor de la Virgen María.
Caminamos juntos con un mismo corazón, dispuestos a servir a quienes más lo necesiten, no importa el lugar donde se encuentren.
Nacimos en 2006 de la mano de nuestra fundadora, María Antonia Yanes Merchante, con la convicción de que el mundo puede ser un lugar más justo y esperanzador si cada persona ofrece lo mejor de sí.
Animados por el ejemplo de la Sagrada Familia de Nazaret, queremos ser semilla de unidad, alegría y vida para la sociedad.
Nuestro carisma nace inspirado por la Virgen y se manifiesta en una creencia firme y profunda: la plenitud de la vida se encuentra en la entrega de uno mismo. Se resume en dos palabras: Servir y Amar.
Se vive desde distintas vocaciones: sacerdocio, vida consagrada o familia, y se sostiene sobre tres pilares fundamentales: la oración, el sacramento de la Reconciliación y la Eucaristía como centro.
En el servicio encontramos una forma de amar y de sembrar esperanza.
Nos impulsa el ejemplo humilde de Jesús, lavando los pies a sus discípulos, y el testimonio de María, capaz de amar y perdonar incluso a quienes daban muerte a su hijo.
Queremos estar donde haga falta, acompañando a cada persona en su camino, y crea lo que crea, a través de gestos concretos de bondad: una sonrisa o un abrazo que, desde la ternura, pueden cambiar un momento… o una vida.
Desde nuestro carisma, desarrollamos una misión concreta: servir desde el corazón, allí donde haya necesidad, con especial atención a las personas más vulnerables, tanto a nivel material como espiritual.
Creemos que los grandes cambios empiezan con pequeños gestos, por eso actuamos paso a paso, con sentido y estrategias bien definidas.
Nos mueve el amor, la fe y el compromiso con la transformación social, especialmente en áreas como la educación, la infancia, la mujer, la salud, la sostenibilidad y la integración.
En todo lo que hacemos, buscamos construir espacios de cuidado, encuentro y esperanza.