Nuestro carisma:
Servir y Amar
Nuestro carisma nace inspirado por la Virgen y se manifiesta en una creencia firme y profunda: la plenitud de la vida se encuentra en la entrega de uno mismo. Se resume en dos palabras: Servir y Amar.
Se vive desde distintas vocaciones: sacerdocio, vida consagrada o familia, y se sostiene sobre tres pilares fundamentales: la oración, el sacramento de la Reconciliación y la Eucaristía como centro.
Sembradores de esperanza
En el servicio encontramos una forma de amar y de sembrar esperanza.
Nos impulsa el ejemplo humilde de Jesús, lavando los pies a sus discípulos, y el testimonio de María, capaz de amar y perdonar incluso a quienes daban muerte a su hijo.
Queremos estar donde haga falta, acompañando a cada persona en su camino, y crea lo que crea, a través de gestos concretos de bondad: una sonrisa o un abrazo que, desde la ternura, pueden cambiar un momento… o una vida.